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miércoles, 21 de mayo de 2014

"PODEMOS" Y LAS NUEVAS FORMAS DE HACER POLÍTICA.

Por Acacio Puig y Oscar J. Domingo*

El 25 de mayo la candidatura de PODEMOS a las elecciones europeas ofrece un  buen programa en ruptura con las oligarquías políticas tradicionales  y sus servidumbres ante los poderes económicos, un programa orientado a la conquista de la libertad, la igualdad y la fraternidad, la recuperación de la soberanía y la modificación profunda de las reglas que rigen esta economía depredadora de gentes y planeta. (http://podemos.info/programa/).

Convertir en realidad ese programa, desarrollarlo, requiere la más amplia participación social y política capaz de vencer los inmensos obstáculos que constituyen el blindaje jurídico, político, cultural, económico-financiero  y militar-represivo del sistema capitalista. 

Nos espera pues, como siempre, una larga marcha, y quien crea lo contrario, quien piense que la fuerza de la crítica razonada al  modelo explotador  bastará y sustituirá a su crítica mediante la acción y la fuerza , se equivoca.


Pero en cualquier caso, la imposición del programa de Podemos será consecuencia del desarrollo de la relación de fuerzas entre las gentes de abajo y las de arriba, resultado, digámoslo claramente, del desarrollo de la lucha de clases… Imponer nuestro programa  será costoso y lento.

Sin embargo, hay algo que solo depende de nuestras voluntades, de la decisión de lxs cargos electos y de los y las electores de Podemos, algo que es fundamental en un proyecto de largo alcance; un proyecto, Podemos, con vocación de fundirse con sectores sociales crecientes, contribuir a convertir en fuerza colectiva el empoderamiento individual, poner en valor  la soberanía y el ejercicio de la radicalidad democrática. Y nos referimos al impulso de otras formas de hacer política, formas capaces de transformar  la escisión entre elegidxs y electorxs, entre democracia representativa y democracia directa, formas politizadoras y que constituyen un magnífico acumulador de disidencias en acción.

La politología alternativa avanzó ese enunciado hace décadas pero más importante es que  “nuevas formas de hacer política”  emergen ya en los mejores momentos de las últimas movilizaciones sociales desde el 15M y en experiencias punteras, aunque incompletas, de democracia participativa en América Latina. Y sin embargo, hay que decir que  nuevas formas de hacer política, han sido ajenas a la práctica de  partidos tradicionales hasta el momento mayoritarios entre la izquierda social,  ajenas a las prácticas del PSOE y ajenas a las de IU. Partidos que sin embargo, han estado sobrados de tiempo (institucional y social) para ponerlas en marcha, pero que han ahondado más si cabe en sus prácticas antidemocráticas, repartos de sillones... contribuyendo al hastío generalizado y a la irrupción de nuevas gentes con nuevas prácticas en la cancha política.

 Así que, en lo que nos toca, y en positivo,para contribuir a esa nueva manera de hacer política en la que se encuadra Podemos, y con el ánimo de lanzar los debates necesarios, propondríamos:

Las y los cargos electos por Podemos pueden y deben favorecer la emergencia del máximo de caras públicas durante su mandato mediante la rotación de gentes de los primeros puestos de la lista de personas candidatas. Incluso la obtención de un solo diputado puede dar paso a los siguientes mediante su dimisión “por imperativos de práctica política ejemplarizante”.   Un grupo de trabajo institucional (que englobe primeras candidaturas de Podemos electas o no) que se mantenga plenamente al corriente de debates y tareas en el seudo parlamento de la UE, puede estar en condiciones de rotar anualmente en el mismo y al tiempo, someterse al ejercicio del derecho de revocación razonada por el conjunto de Podemos, es decir; por los Círculos y la estela de electorxs vinculados a su labor. Que la política no es una forma de vida no ha de ser una parte de un discurso, sino una de nuestras señas fundamentales de identidad y ésto, la rotación de cargos públicos, confiere veracidad y legitimidad a un proyecto como Podemos.

Los y las cargos electxs de Podemos pueden y deben acortar al máximo la distancia con los electores, conscientes de que solxs, en el paraíso de los lobbys que cercan a cada eurodiputado/a, son simplemente voces sin poder. Acortar distancias con lxs electorxs supone la creación y uso de redes de contacto telemático y fundamentalmente, asambleario con ellxs, mediante una permanente presentación pública de resultados, alertándoles ante medidas antipopulares proyectadas desde las instancias europeas y potenciando la consulta democrática al cuerpo electoral organizado territorialmente para proponer la contestación a las mismas. Es respondabilidad de lxs electorxs mantener la presión efectiva sobre sus cargos electxs.

Lxs cargos electos de Podemos deben renunciar a cualquier estatus material superior al de la ciudadanía, status con que el poder amodorra a la clase política. Por eso nuestrxs candidatxs han firmado ya una limitación de su sueldo en caso de resultar elegidxs. Esa sobriedad es imprescindible en un modelo que impone austeridad a los más en beneficio del enriquecimiento de los menos y que dota a la clase política del privilegiado status de casta que se desliza hacia toda suerte de corruptelas.

Pero simultáneamente caben y son necesarias otras formas de hacer política por lxs electorxs. No basta con votar cuando toca y retirarse a la vida privada después. El sistema se aprovecha del agotamiento laboral, la miseria y ansiedad generada por el desempleo y la pobreza o por las modestísimas pensiones percibidas. El sistema roba nuestra soberanía robando nuestro tiempo y mercantilizando nuestro ocio (del pan y circo… al pan y fútbol).

Los círculos Podemos, como espacios activos de control, propuesta, iniciativa y acción social y política, necesitan encontrar oxígeno mediante la incentivación creciente del empoderamiento colectivo. Su papel como ámbitos de ejercicio de democracia directa puede y debe desarrollarse al calor de los resultados del 25 de mayo, sean cuales sean.

De cara a la sociedad, los Círculos de Podemos deben fortalecer el tejido social de sus localidades, potenciando los ya existentes y constribuyendo a abrir la brecha social en la medida de lo posible.

Los Círculos Podemos, auténticas Asambleas Populares aún en gestación, deben establecer los puentes entre europarlamentarixs y sociedad mediante la exigencia permanente de informes y la ruptura del secreto que se traduce en un día a día de recibir bofetadas sin ver la manaza que las propina.

Ese control tendente a imponer los derechos de propuesta y referéndum, y a institucionalizarlos como ampliación democrática,  debe ganar progresivamente a mayorías sociales con voluntad transformadora. 

Los Círculos Podemos deben estructurarse como redes democráticas provinciales y dotarse de una configuración confederal. Encarnando la base soberana de la candidatura y el nuevo proyecto político social e institucional que necesitamos, la responsabilidad de los Círculos es reconfigurar las estructuras internas de Podemos en el sentido de lograr la máxima transparencia, la máxima participación, la necesaria autonomía política y financiera y constituirse así, en el  ejemplo de máxima democracia y en reflejo de la sociedad justa e igualitaria que aspiramos a construir.

Porque poner en marcha nuevas formas de hacer política tiene un enorme valor pedagógico, nos diferencia del resto de candidaturas y además y sobre todo, moviliza a nivel óptimo la energía social necesaria para avanzar hacia el viejo y siempre nuevo horizonte de CAMBIAR EL MUNDO DE BASE.





PODEMOS, y debemos ponernos a ello. 





Acacio Puig, ex-preso politico del franquismo/querellante ante la Justicia Argentina.

Oscar J. Domingo, miembro de Podemos-Burgos

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