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lunes, 25 de enero de 2016

UNA ALTERNATIVA ANTICAPITALISTA A LA CRISIS Y A LOS INTENTOS DE REGENERACIÓN DEL RÉGIMEN DEL 78.

Imagen final de asistentes del Encuentro de noviembre
"NO HAY TIEMPO QUE PERDER”
UN ENCUENTRO PARA ORGANIZAR UNA ALTERNATIVA ANTICAPITALISTA A LA CRISIS Y A LOS INTENTOS DE REGENERACIÓN DEL RÉGIMEN DEL 78.
El pasado 28 de noviembre tuvo lugar el encuentro “No hay tiempo que perder” en Málaga, al que asistieron activistas y militantes procedentes de distintas organizaciones y experiencias políticas de todas las provincias andaluzas, Catalunya, Madrid, Castilla y León, Aragón y País Valenciá. Este espacio fue un lugar de encuentro para la reflexión, el debate y la acción. Como ya se recogía en el manifiesto que dio lugar a la convocatoria, el objetivo era empezar a articular un espacio anticapitalista y rupturista en el Estado Español para enfrentar la situación en la que nos encontramos de crisis, paro, precariedad y miseria, combatir los intentos de regeneración del Régimen del 78 que se preparan para después de las elecciones del 20D y construir una alternativa política tanto a PODEMOS como a Unidad Popular (IU).

El terremoto que la crisis ha causado en el Estado español, cerrando miles de empresas, causando recortes salvajes, colocando a gran parte de la clase trabajadora y de las clases populares en situación de emergencia social, un terremoto que empezó a expresarse políticamente con el 15M, no ha llegado a romper lo que hay. Es cierto que ha acabado liquidando el bipartidismo pero sin beneficio para la mayoría. Cuatro partidos van a disputarse el poder el 20D y todas las combinaciones posibles nos dan gobiernos que serán fieles a la austeridad dictada por la troika.
Para l@s compañer@s que asistieron el encuentro la necesidad está clara: construir una alternativa a las organizaciones actualmente existentes a la izquierda del PSOE: PODEMOS y Unidad Popular. Estos proyectos, que han despertado ilusión involucrando a mucha gente luchadora y honesta, no representan herramientas de transformación para lograr una salida de la crisis favorable a la clase trabajadora, las mujeres, la juventud y el resto de colectivos oprimidos, como demuestra el caso de Grecia. Syriza con Alexis Tsipras a la cabeza ha sido la mejor demostración de la imposibilidad de enfrentarse a las medidas de austeridad impuestas por la troika, sin romper la baraja. Lo máximo que Podemos y Unidad Popular pueden prometer es ser un segundo Tsipras, hacer gestos de “oposición” para finalmente convertirse en el ejecutor de “izquierdas” de las medidas exigidas por la Unión Europea y el capital. Ni transformación ni cambio son posibles en los márgenes del sistema económico en el que vivimos.
Respecto a la crisis del Régimen del 78, Podemos se ha convertido en una apuesta por la regeneración del mismo. No solamente mantiene un programa que se opone a medidas que fueron coreadas por millones en la calle, como el no pago de la deuda, la expropiación de las viviendas vacías o la reforma agraria. Sino que se alinea con el PP, PSOE y Cs en una de las crisis más importantes en el régimen, el proceso catalán. Ha supeditado el derecho a decidir a la misma legalidad constitucional que la prohíbe, ha renunciado a incorporar siquiera el debate sobre la forma del Estado y se limita a una reforma constitucional de cinco puntos que no supone más que un lavado de cara. Podemos ha hecho esfuerzos por convertirse en un partido “respetable” para los grandes capitalistas, y como botón de muestra está la incorporación a sus listas del ex-JEMAD Julio Rodríguez, defensor de la OTAN.
Unidad Popular, por su parte, representa la “marca blanca” de IU. Un partido que comparte con PODEMOS un programa de tibias reformas económicas. Pero además, cuenta con un largo historial de convivencia con los partidos capitalistas y en las gestiones de recortes (como en los últimos años en Andalucía con el PSOE) y de relaciones orgánicas con la burocracia sindical, uno de los pilares del Régimen que impiden que la lucha obrera y popular intervenga en escena.
Por tanto, sea cual sea el resultado del 20D, es necesario construir una herramienta política anticapitalista, antipatriarcal y antiimperialista para l@s trabajadores/as, las mujeres  y la juventud, l@s de abajo, que ponga a las claras sobre la mesa que no hay salida sin las movilizaciones, sin la calle, sin que la mayoría de la población, l@s que trabajamos cada día, irrumpamos en el escenario de lo político. Solamente así podremos levantar un programa acorde con nuestras necesidades. Levantarlo y llevarlo a cabo.
 Es necesario levantar un programa anticapitalista, de ruptura en defensa de l@s trabajadores/as, que retome las demandas democráticas que se plantearon en las calles desde el 15M en adelante. Algunas medidas se adelantaron en la convocatoria al primer encuentro y en los debates que tuvieron lugar el 28-N en Málaga. Medidas fundamentales (dejadas de lado por PODEMOS y UP) como el no pago de la deuda, la nacionalización de la banca bajo control obrero, una renta básica universal e incondicional, la coordinación de las luchas y la denuncia a la burocracia sindical, plenos derechos para las mujeres, jóvenes e inmigrantes, contra la criminalización de la protesta social, en defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos mediante la movilización independiente (y no de Artur Mas y los partidos de la burguesía catalana con quienes el proceso de autodeterminación está en callejón sin salida), entre otras.
En contraposición a la estrategia reformista de ocupar las instituciones como fin en sí mismo, el camino pasa por desarrollar la movilización obrera y popular y la autoorganización de l@s trabajadores/as. Y como una tarea urgente y crucial, combatir el fortalecimiento de las tendencias guerreristas, imperialistas, liberticidas y racistas en auge en el continente, y de las que el próximo Gobierno será fiel defensor.
Esto no va a ser tarea de uno ni de dos días. Toca seguir debatiendo, pero también seguir luchando y construyendo las resistencias desde ya. La siguiente cita, consensuada por los y las asistentes al encuentro, será en Madrid, alrededor de febrero de 2016 (la fecha definitiva se concretará en breve). Esta cita será un paso más en la construcción de una herramienta política para l@s de abajo. Una herramienta que debe comenzar a construirse desde ya, desde nuestras ciudades y barrios, nuestros pueblos, nuestros centros de estudio y de trabajo. Es urgente que nos pongamos manos a la obra. Con este objetivo, las organizaciones y personas comprometidas desde ya con el proyecto organizarán asambleas abiertas en los territorios y localidades para preparar el segundo encuentro y para discutir los aspectos programáticos, políticos y organizativos de una nueva alternativa que empiece a disputar políticamente el espacio popular para sacarlo del hipnotismo institucional en el que está sumido, retomar la movilización y darle objetivos anticapitalistas.
Queremos hacer un llamamiento a todos aquellos y aquellas que piensan que es necesario construir esta herramienta independientemente de lo que hayan votado el 20D. La crisis no va a acabar después las elecciones y tampoco lo harán las medidas de austeridad y los recortes de derechos. Tenemos que construir una alternativa y tenemos que hacerlo ya. No hay tiempo que perder.

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