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martes, 12 de enero de 2016

UN MAL ACUERDO EN CATALUNYA. DE LA MANO TENDIDA A LA MANO APRETADA

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria - IZAR

Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR  queremos valorar el acuerdo de gobernabilidad alcanzado in extremis para Catalunya entre Junts Pel sí y la CUP  debido a las implicaciones políticas y sociales que acarrean en el escenario político del estado, en el futuro de la izquierda anticapitalista catalana y en última instancia en la recomposición y horizonte de las fuerzas de ruptura con el régimen del 78 y el capitalismo.
Consideramos que el acuerdo firmado en los términos conocidos, llevado a término para evitar un escenario electoral en Marzo, es muy negativo para los intereses de la clase trabajadora catalana y del resto del estado,  pues asume garantizar la estabilidad y agenda legislativa de un gobierno dirigido por Convergencia en el que la CUP, con un programa anticapitalista y por la ruptura,  queda hipotecada totalmente a una opción opuesta diametralmente a la suya y renuncia por completo al eje de clase, que hemos defendido que no es incompatible con el nacional, con un plan de choque reconocido por la organización independentista como insuficiente y que no compromete a los poderes económicos y empresariales catalanes.

Y es que no es posible pretender acabar con las privatizaciones, el paro, la precariedad o la corrupción de la mano de un partido que las ha llevado a cabo en la anterior legislatura. O lo que es lo mismo, no es posible pretender a la emancipación nacional y de clase en Catalunya de la mano de la burguesía por muy catalana que sea.

La CUP ha apostado su propia organización, democracia interna  y credibilidad política en el rechazo personalizado a Artur Mas y no a su proyecto político neoliberal que comparte mayoritariamente la coalición Junts pel Sí. En la portada de nuestra revista del mes de octubre de 2015 ya decíamos que “con Mas o con CDC al mando, no habrá Catalunya de l@s trabajador@s”. Ese es el problema. La CUP con su acuerdo crea ilusiones sobre el hecho de que sin Mas, el futuro gobierno presidido por CDC y la derecha catalana dejará de privatizar, recortar o robar a la vez que llevará adelante un verdadero proceso de ruptura con el estado español.  Sin embargo eso es eso: una ilusión. CDC lo sabe y por eso sale ganando.

Con Mas o sin él seguirá aplicando las mismas políticas. CDC seguirá siendo, pero las contrapartidas de haberlo apartado suponen una “victoria moral” para la derecha catalana y el partido CIU , insignia de un régimen clientelar y corrupto en Catalunya (no en vano el nuevo president Carles Puigdemont es fiel heredero en denuncia de corruptelas) y abrazado a las políticas de recortes más agresivas en estos años de crisis. Creemos que se ha pasado de la “mano tendida” a la “mano apretada” y bien sujeta por la burguesía.

El acuerdo torpedea el alma anticapitalista de la CUP pues le obliga a garantizar la gobernabilidad con sus votos nunca en contra de Junts pel Sí, apoyos que se utilizarán para redefinir un nuevo marco de acuerdo político y fiscal dentro de la legalidad del 78. También la firma del acuerdo los humilla por parte de la burguesía catalana al instarles a asumir responsabilidades por torpedear el proceso de ruptura con el estado español. El nuevo gobierno salido de la investidura  fruto de esta firma será el de una mayoría interclasista dirigida a negociar con el estado.

Más allá del cambio de cromos al ser inevitable que Artur Mas diera un paso atrás (o al lado) como condición indispensable para que la CUP continuara debatiendo, seguirá siendo la burguesía catalana la que mantendrá el timón de un proceso soberanista sobre el que tensionar el eje con el estado español. No hay diferencias en los intereses entre las oligarquías políticas y económicas en Catalunya y en el resto del estado y en los acuerdos en cómo gestionar la austeridad y de cargar la crisis sobre las espaldas de la mayoría trabajadora.


Para que la lucha por la emancipación nacional sirva también para la emancipación de clase seguimos creyendo más necesario que nunca construir un programa para romper con el sistema capitalista, y a su vez que este proceso sea dirigido por la clase trabajadora, en total independencia respecto a la burguesía y sus organizaciones, como es el caso de Junts pel Sí. En Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR seguiremos defendiendo esta perspectiva basada en la movilización, en Catalunya y en el resto del estado, para romper con el régimen y sus políticas capitalistas.

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