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jueves, 16 de junio de 2016

“Para qué sirve la utopía? Para caminar... Entrevista a Nestor Cerezo sobre Cyfisa

En 1978 arranca a andar una experiencia de autogestión en una fábrica burgalesa, “Calor y Frio Industrial S.A”, Cyfisa. Los y las trabajadoras, ante la inacción de la dirección durante un periodo de crisis económica, pasan a ocuparse ellos y ellas mismas de la producción, la gestión y la venta de los productos, y durante cerca de 20 meses no dependieron de ningún patrón ni directivo. Esta es parte de su historia.

Para que nos cuente algo más hoy entrevistamos al compañero Nestor Cerezo, conocido luchador sindical, militante de CGT y coautor del libro recién reeditado “Al calor de la autogestión Cyfisa: La utopía vivida” (disponible en el local del sindicato).


P. Néstor. ¿Puedes explicarnos brevemente las características de esta fábrica que producía radiadores, aparatos de aire acondicionado...? ¿De dónde surge, cuántxs trabajadorxs tenía...?


En 1965, bajo el paraguas del 1er. Plan de Desarrollo Industrial del Franquismo, que premia a la ciudad de Burgos por su lealtad al “movimiento” con la implantación del polígono industrial de “Gamonal” , y que entre otros beneficios supone a las empresas al acceso a terrenos prácticamente gratis, tras la expropiación de tierras de cultivo, y la exención de impuestos, se construye la factoría de CYFISA (Marca GARZA). Cuya actividad fundamental consistirá en la fabricación de radiadores eléctricos, de los denominados de aceite, que en aquel momento suponen una importante innovación tecnológica . Los accionistas de las empresa son varios bancos, y el que es el mayor accionista un tal Julio González, teniente coronel del ejercito, vinculado a la oligarquía granadina.
La fabrica llega a tener en su plantilla pocos meses antes del proceso de autogestión mas de 360 trabajadores.


P. ¿Qué ambiente sindical se respira en la fábrica? ¿Cuál es la tipología de los/as trabajadores/as? Tenían una importante tradición asamblearia, correcto?

Nos encontramos en los ultimo años del franquismo, donde la clase trabajadora empiezan a recuperar su protagonismo sepultado bajo la losa del miedo durante 30 años. CYFISA no solo no es una excepción sino que destaca dentro del movimiento obrero de la ciudad, consiguiendo un convenio colectivo considerado como de los mejores.

Destaca el boicot a las elecciones en 1968 organizadas por la CNS (el sindicato vertical) para enlaces de empresa llegando a una abstención del 75 % , optando por organizarse por medio de la asamblea general y designando un comité de delegados, que no queda mas remido que reconocer a la dirección. Experiencia que será fundamental para el proceso posterior.

Esta practica es impulsada por un grupo de trabajadores militantes de “Autonomía Obrera”, grupo al que se le puede enmarcar ideológicamente como consejista.

P. ¿Qué origina la ocupación de la fábrica y el comienzo de la autogestión en la fábrica?.

En 1975 el capital provoca una crisis económica, para reestructurase ,que atraviesa toda la economía mundial, que se multiplica en España, pues se junta con la crisis política de la transición. CYFISA, deja de recibir cuantiosas ayudas estatales en un proceso fraudulento de ayuda a las exportaciones y la dirección decide descapitalizarla, derivando sus ingresos durante al menos 3 años directamente al “cajón” del principal accionista. Se deja de pagar a proveedores, hacienda, seguridad social,... y en febrero de 1977 se presenta un expediente de despido que afecta a al 50 % de la plantilla y se para la fabrica. Los trabajadores en vez da aceptar a entrar a negociar los despidos, y ante al “abandono” de la propiedad que literalmente desaparece, en un proceso asambleario hacen dimitir a los delegados de CCOO y UGT, y 170 trabajadores, (la mitad de la plantilla, a la otra mitad decide acogerse al paro) deciden ocupar la fabrica e iniciar un proceso de autogestión.

P. ¿Cómo se organizaban y bajo qué criterios de funcionamiento? ¿Qué dificultades encuentran durante esos casi 2 años?
Los trabajadores, acuerda un nuevo organigrama, cuya base sera la asamblea general que elige e un comité de Delegados . Paralelamente los trabajadores de cada taller u oficina (hay 14 secciones) eligen a un responsable que a su vez elegirán a un coordinador de departamento, (hay cinco departamentos). Dichos coordinadores, junto con el Comité de Delegados, constituirían el Consejo General de Fabrica. Se dotan de un minucioso reglamento, donde la asamblea general toma las decisiones importantes y donde fiscaliza toda la activad de la empresa: compras, producción, ventas, movilizaciones,...Y se regula un mismo salario para todos los trabajadores al margen de categorías.

Los problemas son externos: recuperar los suministros, desde el agua, luz, material para fabricar, organizar la distribución y venta de los radiadores, en gran proporción realizando venta directa en las calles, mercados y la presión no solamente de bancos acreedores, sino de partidos y sindicatos que ven que este proceso se les escapa de su control.
Y también de ámbito interno: superar una cultura del individualismo, la falta de compromiso de parte de trabajadores con el proceso, el cansancio de aquellos que impulsan la lucha,...

P. Enseguida sacaron el conflicto a la calle. Con manifestaciones, editando su propio periódico (Cyfisa en lucha)... ¿Cómo se relacionaron con la ciudadanía y otros sectores?

Inicialmente su movilización rompió con los planes de la propiedad de dar carpetazo a la fabrica. Y esa misma movilización, fue fundamental para conseguir la solidaridad de otras fabricas, de la ciudad,...pocas casas de Burgos no cuentan aun con radiadores de la marca GARZA. El tema de la comunicación lo tenian claro y además de editar su propia prensa, consiguen que su luchas salga a los medios de comunicación no solamente locales, sino de España e incuso Europa..

P. ¿Tuvo consecuencias en el sector (metal) el proceso que llevaron a cabo en Cyfisa?

Tras conseguir los acreedores que unos nuevos accionistas se hagan cargo de la propiedad de CYFISA, estos garantizan los puestos de trabajo y recapitalizar la empresa, levantando el juzgado la suspensión de pagos. Ante ello, el cansancio y la falta de perspectivas, los trabajadores deciden aceptar esa solución. Mitad victoria, mitad derrota: habían conseguido mantener sus puestos de trabajo y demostrar que no es necesario el capital, pero volvían aceptar la propiedad privada y la dirección de la empresa.

P. ¿Qué lecciones ves útiles rescatar para las luchas de hoy en día de aquella experiencia de autogestión?

El tener un bagaje colectivo organizativo y practico, previo a cualquier lucha, es imprescindible para convertir situaciones de confrontación puntuales en procesos de transformación social, con capacidad para enfrentarse a los agentes sustentadores del sistema, tanto económicos, políticos e ideológicos.

Otra lección es que la clase trabajadora siempre hemos aprendido con la lucha, y la mayor parte de ellas perdiéndolas, pero las hemos hecho para ganar el futuro, ganar esa utopía de igualdad, libertad y fraternidad, que por mucho que la veamos lejos nos permite seguir adelante.

P. A lo largo de la historia la ocupación de centros de trabajo y su puesta en funcionamiento por parte de las y los trabajadores es una constante en múltiples conflictos laborales, políticos y sociales. ¿Puede ser una alternativa sostenible social y económicamente a la apropiación privada de la riqueza?.

La autogestión no es una alternativa, es la alternativa. El capitalismo, cuyos pilares son la inmoralidad, la esquilmación de vidas y recursos, junto con la apropiación de lo común, convirtiéndolo en el sacrosanto principio de la propiedad privada, es la bestia, o terminamos con él el terminara con todo. Pero hay que conseguir que esas alternativas, no sean experiencias aisladas, enriquecedoras pero aisladas, y por ello asumibles y reapropiadas por el sistema.


P. Desde distintas corrientes sindicales y políticas venimos defendiendo históricamente que los obreros y las obreras no necesitamos a los jefes para producir la riqueza. ¿La experiencia de Cyfisa, a pesar de su brevedad, ratifica esto?.
No cabe la menor duda. Pero partiendo que los primeros jefes, tanto en los centros de trabajo, como en las organizaciones e instituciones, como en las relaciones personas y especialmente las de genero, a los que tenemos que destruir no están el los despachos, están en nuestras mentes. Nuestras caderas no son de hierro son ideológicas y morales. Rompamos esas cadenas y las “de hierro” se romperán solas.
Una pequeña acotación a la pregunta, en realidad ya no es necesario producir mas “riqueza”. Hay suficiente, solamente hay que repartirla y disfrutarla.

P. ¿Quieres añadir alguna cuestión que consideres importante?
Con la frase con la que termina el pequeño libro del que fui coautor con Fernando Ortega : ninguna persona es lo suficientemente buena como para ser amo de otra persona

Nos permitimos acabar esta entrevista dandoles voz a ellos y a ellas, a los y las trabajadores de Cyfisa, con un extracto de su propio periódico de lucha:


Nosotrxs, el pueblo, lxs obrerxs, somos lxs únicxs capaces de crear riqueza. Por lo tanto, esa riqueza nos pertenece. Si para conseguirla tenemos que eliminar el sistema capitalista que es el creador de la crisis permanente que padecemos, deberemos cambiar el sistema. Tenemos que hacerlo, de lo contrario, el sistema nos comerá”

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