lunes, 13 de junio de 2016

ANTE LA MASACRE DE ORLANDO, ORGULLO Y LUCHA CONTRA LA HOMOFOBIA E ISLAMOFOBIA

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR

Estados Unidos vivió ayer en la ciudad de Orlando la mayor matanza por arma de fuego hasta la fecha, esta vez dirigida contra el colectivo LGTBI. Este execrable asesinato desgraciadamente no se puede desvincular de las políticas activas de promoción del uso de armas, el militarismo y la autodefensa impulsadas por las instituciones, ya sean republicanas o demócratas, ni tampoco del clima de racismo, odio e islamofobia de los últimos meses. Las arengas filonazis de Donad Trump contra las mujeres, inmigrantes latin@s y musulmanes no escapan de esta relación.

Con todo, lo ocurrido en Orlando no deja de ser un crimen contra la comunidad homosexual. El asesino, un homófobo declarado según su familia y las redes sociales de las que hacía uso, cargó sus balas contra el club “Pulse” de la ciudad, donde tenía lugar en la madrugada del domingo una fiesta en el marco del “mes del Orgullo Gay”. También sus víctimas, alrededor de 50 personas, eran en su mayoría latinos LGTBI. Según su padre, su hijo se enfadó hace dos meses cuando vio en Miami a dos hombres besándose, al igual que también ha argumentado que la matanza no ha tenido nada que ver con su religión musulmana.

No es casualidad que otra masacre de tal calibre, como el incendio de un bar gay de Luisiana en 1973, acabara con la vida de 32 personas, como tampoco que fuera la violencia policial la que iniciara el movimiento de liberación LGTBI en los EEUU de Stonewell en 1969. Estos hechos vuelven a poner sobre la mesa que, más allá de legislaciones más progresistas en algunos estados, la homofobia y transfobia sigue de luctuosa actualidad no solo en EEUU, sino también en el resto del mundo.

No podemos olvidar y dejar de condenar y señalar como preocupantes los casos cada vez más continuados de agresiones contra miembros de la comunidad LGTBI en Madrid y en otros puntos del estado español. No por “disfrutar” de legislaciones avanzadas en derechos civiles el heteropatriarcado deja de golpear. Sin embargo, las reacciones políticas inmediatas en EEUU y presumiblemente en todo el mundo al crimen de Orlando nos llevan a condenar el recurso fácil a la islamofobia y a la invocación al terrorismo yihadista.

Donald Trump se congratuló de estar en lo cierto sobre la “alerta contra el mundo islámico” y cargó contra la debilidad moral de los demócratas en la lucha contra el terror. Obama y Clinton en cambio, además de hablar de acto terrorista, se apuntaron al unísono a la prédica progresista en busca de los votos de la comunidad LGTBI. Unos y otros comparten la política islamófoba, guerrera y en contra de mayores restricciones al uso de armas, pues todos se benefician de las aportaciones de la RNA.
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR expresamos nuestra condena y solidaridad con las víctimas y familias de la masacre de Orlando tras este terrorífico ataque homófobo, según apuntan todos los indicios. Nos recuerda que a pesar de los progresos conseguidos en las últimas décadas el colectivo LGTBI sigue en el punto de mira y sufre una opresión específica.

De la misma forma nos oponemos a todo intento interesado de usar estos asesinatos para cargar contra la comunidad musulmana, en EEUU y en todas partes. El mundo islámico no puede ser la coartada para esconder responsabilidades políticas de discursos clasistas, racistas y machistas lazados desde las instituciones, acogiéndose a una falsa superioridad etnocentrista occidental. No podemos olvidar que las 50 personas asesinadas eran en su mayoría homosexuales y latinos, que junto a afroamericanos y mujeres son los que están pagando más la crisis del capitalismo norteamericano.

Los asesinatos homófobos, en nombre de cualquier o ninguna religión, no pueden utilizarse para dividirnos a las y los trabajador@s y azuzar la islamofobia en nombre de una interesada y falsa “tolerancia” en nuestra lucha para erradicar toda opresión sobre nuestros cuerpos, identidades y afectos. Para ello también se hace imprescindible reivindicar un orgullo de clase, combativo y de lucha, que rechace totalmente el envoltorio cosmético que el “capitalismo rosa” le ofrece para convertir las reivindicaciones LGTBI en producto de mercado y negocio.

Contra el heteropatriarcado asesino, contra la homofobia y la transfobia, orgullo y lucha.

Contra la criminalización de la comunidad musulmana, stop a la islamofobia y el racismo.


Por un orgullo de clase, crítico y combativo que se enfrente a todas las opresiones del patriarcado y el capitalismo

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