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lunes, 4 de julio de 2016

COMUNICADO DE ANTARSYA EN EL ANIVERSARIO DEL REFERÉNDUM DE TSIPRAS EL 5J

El ÓXI del pueblo sigue aquí y vencerá

Se cumple un año de referéndum del 5 de julio, un momento culminante de la lucha de clases en Grecia que se selló con la victoria aplastante del 61,3% a favor del ÓXI, contra del acuerdo con la troika. Ni la feroz campaña terrorista de todos los poderes dominantes de la UE y de los partidos políticos burgueses de Nueva Democracia, PASOK, El Río, etc., ni las amenazas con el Grexit, ni la patronal que amenazaba con despidos, los banqueros que cerraban los bancos, los papagayos de los medios de comunicación que sembraban el miedo, ni la subversión del gobierno, lograron asustar y hacer retroceder la voluntad de la gente.

El estremecedor ÓXI de la clase trabajadora, de la juventud y del pueblo abrió una profunda brecha de clase, dejó enmudecidos a nuestros enemigos y falsos amigos y se convirtió en una fuente de inspiración y solidaridad en todo el planeta. Colocó en el centro de la disputa política una amplia exigencia popular para otro programa con el eje en los derechos y necesidades obreras y populares.


Nada ha acabado. El ÓXI de la clase trabajadora permanece

El gobierno Syriza-ANEL convirtió aquel ÓXI popular en un vergonzoso SÍ a todo, con una humillante voltereta hacia atrás de dimensiones históricas. Contra la voluntad de una abrumadora mayoría lo firmó y voto a favor con todo el bloque de los memorándums un tercero, incluso todavía peor que los dos anteriores: liquidación de la Seguridad Social y las pensiones, intensificación de recortes e impuestos, una nueva ronda de privatizaciones, etc., a lo que se añade el acuerdo contra los refugiados de la UE-Turquía, del que fue precursor. Hoy constituye la opción preferente de los prestamistas y el capital para el avance en esta política salvaje. ¡Y lo peor está por venir!

Frente a esta “segunda evaluación” de la troika tras la aprobación de la reforma de las pensiones sigue un terrorífico paquete de medidas de reformas laborales análogas a la ley que ha sacado a las calles a las y los trabajador@s franceses. Despidos sectoriales, abolición de los derechos de huelga, más beneficios fiscales para los empresarios, derogación del 13º y 14º salario también en el sector público y otras medidas similares están en el orden del día, teniendo como objetivo la completa liquidación del movimiento obrero con un golpe también al derecho a la lucha.

Con la revisión constitucional el gobierno de Tsipras persigue un blindaje reaccionario mayor del sistema: ¡convertir los memorándums en orden constitucional! Con esto los altos mandos del gobierno no sólo intentan convencer de que no hay alternativa más allá de la aplicación “ordenada” de los memorándums, sino también presentan la “exitosa historia” de la izquierda pragmática que cree en el “desarrollo justo” de la economía. Intentan embellecer la barbarie social que producen los memorándums y proyectan la “visión” de un nuevo desarrollo capitalista equitativo basado en salarios de 300 euros, empleos flexibles generalizados, la eliminación de los bienes sociales, el autoritarismo y la selva laboral.

Los protagonistas de la batalla del ÓXI, la única fuerza que puede hacer que los viejos y nuevos memorándums del gobierno, el capital, la UE y el FMI se queden en el papel, están todavía aquí. Contra la complacencia, contra el derrotismo, nada ha acabado, la lucha sigue en pie. Desde la sanidad y la educación hasta los puertos y transportes, desde las movilizaciones al lado de los refugiados hasta la lucha contra los fascistas de Amanecer Dorado, desde los agricultores hasta la juventud que no quiere ser conejillo de indias de la miseria. Todas las resistencias señalan que un nuevo ciclo de movilización, incluso de mayor enfrentamiento, puede lograr poner el sello de las clases populares y trabajadoras al desarrollo de los acontecimientos.

De forma unitaria en el camino de la ruptura y el derrocamiento

Hace un año las clases dominantes en Europa y Grecia amenazaban con el Grexit. Hoy su crisis, todavía irresuelta, se extiende por todo el continente de forma paralelamente a la rabia de las y los trabajador@s y la juventud. El movimiento obrero y juvenil en Francia, el referéndum en Gran Bretaña, la crisis en la conformación de gobierno en el estado español muestran que el descontento popular y la resistencia tocan el corazón de la UE y de los grandes estados capitalistas.

Para que la prevalezca la dinámica de l@s de abajo y no la frustración, para que se haga justicia con ese ÓXI, para continuar nuestras luchas hasta la victoria, necesitamos superar las falsas ilusiones que cultivó Syriza. La continuidad en el funcionamiento del estado y la búsqueda de una gestión alternativa en los marcos del capitalismo se ha demostrado no sólo un camino sin salida sino la incorporación, legitimación e impulso del ataque antipopular. No existe a la vez política buena para los prestamistas y para el pueblo, para el capital y para las y los trabajador@s al mismo tiempo.
No existen posibilidades de “renegociación” y de “reforma” dentro de la UE, sólo la ruptura y la desvinculación de los memorándums, del racismo y de las intervenciones imperialistas pueden abrir vías para otra política. No bastan los frentes antimemorándum poco profundos, es necesario conectar con la lucha para abolir los memorándums con el objetivo de revertir los ataques del capitalismo y poner las bases de una sociedad socialista. El “gobierno de izquierda” ha tratado de derribar este ataque dentro de los marcos del sistema y de la UE de la troika, lo que se ha demostrado ilusorio.
Lo que se necesita es un movimiento que no dude en llevar el conflicto social con la clase dominante hasta el final, hasta su derribo, hasta alcanzar el poder y lograr el gobierno de las y los trabajador@s, basado en el poder de la clase obrera, la juventud y el pueblo.

Al mismo tiempo necesitamos otra izquierda que lidere todas las batallas. Por la intensificación y coordinación de las luchas desde abajo, contra la burocracia sindical, por la construcción de un frente amplio de lucha con el objetivo de derribar todas las medidas de los memorándums viejos y nuevos, del gobierno de Syriza-ANEL y los anteriores de Nueva Democracia y PASOK. Necesitamos fortalecer el polo de la izquierda anticapitalista, la participación unitaria en todas las líneas sociales y políticas combativas que caminen y abran vías que tengan como brújula los intereses obreros y populares.

ANTARSYA jugó el papel de vanguardia, unitario y propulsor en la batalla del referéndum hace un año. Contra las retractaciones de la dirección de Syriza y al abstención de la dirección del KKE, las fuerzas políticas que conforman ANTARSYA en los centros de trabajo y en los barrios llevaron a cabo iniciativas para una acción común con toda la gente de izquierdas a favor del ÓXI, elevando el porcentaje en los barrios obreros de Atenas B y de las grandes ciudades hasta el 82%.
Ayudó a la victoria de un triple ÓXI: en contra del acuerdo, de la UE y la política del gobierno y llevó a cabo una campaña proyectando las demandas anticapitalistas de cancelación de la deuda, nacionalización de los bancos, ruptura con el euro y la UE y el control obrero. Mostró en la práctica el papel crucial que puede desempeñar la izquierda anticapitalista y por eso se ganó al estima de miles de activistas y militantes que dieron la batalla por el ÓXI.

Un año después ANTARSYA se dirige a cada trabajador y trabajadora, a cada compañer@ de la izquierda que lucha contra las medidas y el gobierno en caída libre de Syriza. Junto a los nuevos combates y en el largo debate de la construcción de una izquierda que no se quede a mitad de camino.

En el aniversario del referéndum estaremos de nuevo en Syntagma para demostrar que la fuerza de las y los trabaador@s no se ha detenido. Mientras Tsipras se adhiere a los Hollande-Valls, nosotr@s estamos junto a las y los herman@s de Francia por un mundo sin explotación ni opresión. ¡Todos y todas a las calles, a la primera línea e un fuerte movimiento de resistencia y derrocamiento! ¡Que el pueblo tome en sus manos el mundo que le pertenece!

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