Desde que el pasado 8 de julio Israel comenzó la llamada operación “Margen Protector” sobre la Franja de Gaza, se acentúan aún más las habituales dudas sobre “qué ocurre en Palestina”. Ante la falta de información objetiva en los medios, es fácil caer en el recurrido “vete a saber quién tiene razón”. Las siguientes líneas son un modesto análisis de lo que está ocurriendo estos días en Gaza.
Todo tiene un comienzo
Aunque se relaciona el inicio del “conflicto palestino” con la herencia dejada por la Segunda Guerra mundial, lo cierto es que el sionismo es anterior al “Holocausto nazi”. En 1896 Theodorol Herzl presentó el libro titulado “Der Judenstaat” en el que propuso un plan político para la creación de un país para el pueblo judío. En 1917 el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Arthur James Balfour escribió una carta a un líder de la comunidad judía apoyando la creación de un hogar judío en el Mandato británico de Palestina. La “Declaración Balfour” es una de las diversas promesas hechas por intereses bélicos en la Primera Guerra Mundial. Ninguno de los acuerdos tenía valor legal ya que Inglaterra no tenía derecho a hacer planes sobre una tierra que no le correspondía.
El sionismo defiende el derecho del pueblo judío a habitar con exclusividad la Palestina histórica reclamándose descendiente de la tribu de Israel, una de las tribus que pueblan la tierra de Canaán de 1150 a 900 AC. No obstante, tras ellos, muchos otros imperios habitaron en Canaan: asirios (900-609 AC), neobabilonios (612-539 AC), persas (539-332 AC), macedonios (330-67 AC), romanos (67 AC-330 DC), bizantinos (285-634), árabes (634-750), turcos selyúcidas (1037-1157), mongoles (s. XIII), mamelucos (1250-1517) y otomanos (1299-1922).
Todo tiene un comienzo
Aunque se relaciona el inicio del “conflicto palestino” con la herencia dejada por la Segunda Guerra mundial, lo cierto es que el sionismo es anterior al “Holocausto nazi”. En 1896 Theodorol Herzl presentó el libro titulado “Der Judenstaat” en el que propuso un plan político para la creación de un país para el pueblo judío. En 1917 el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Arthur James Balfour escribió una carta a un líder de la comunidad judía apoyando la creación de un hogar judío en el Mandato británico de Palestina. La “Declaración Balfour” es una de las diversas promesas hechas por intereses bélicos en la Primera Guerra Mundial. Ninguno de los acuerdos tenía valor legal ya que Inglaterra no tenía derecho a hacer planes sobre una tierra que no le correspondía.
El sionismo defiende el derecho del pueblo judío a habitar con exclusividad la Palestina histórica reclamándose descendiente de la tribu de Israel, una de las tribus que pueblan la tierra de Canaán de 1150 a 900 AC. No obstante, tras ellos, muchos otros imperios habitaron en Canaan: asirios (900-609 AC), neobabilonios (612-539 AC), persas (539-332 AC), macedonios (330-67 AC), romanos (67 AC-330 DC), bizantinos (285-634), árabes (634-750), turcos selyúcidas (1037-1157), mongoles (s. XIII), mamelucos (1250-1517) y otomanos (1299-1922).





